Imprimir

NO, NO SIEMPRE FUI TAN FEO

cartel feoNo, no siempre fui tan feo, es un recorrido poético musical por la obra de algunos de los últimos poetas españoles. Roger Wolfe, Manuel Vilas, Luis García Montero, David González, Karmelo Iribarren, Miriam Reyes, Sonia San Román..... Poetas de una voz inconfundible; apasionada, violenta, provocadora, caústica, tierna y desoladora a un tiempo. Poemas que nos ayudan a vivir y a respirar en esta realidad asfáltica, multimedia y pendenciera que a veces nos pasa por delante y otras, directamente, por encima. La música en directo adjudica a cada palabra su atmósfera sonora, y un pequeño montaje audiovisual nos ayuda a situar dentro del escenario a la verdadera protagonista y destinataria última de todos los versos: la ciudadanía de a pie.

Imprimir

El Licenciado Vidriera

cartel el licenciado vidriera 2Es nuestra adaptación a la escena de una de las Novelas Ejemplares de Cervantes. Dos personajes : Tomás Rodaja y Cervantes, interpretados por dos magníficos actores, recrean la picaresca cervantina mezclando con fluidez la situación jocosa con la reflexión profunda. El montaje escénico es fácilmente adaptable a escenarios de diverso tamaño Un espectáculo dirigido a todos los públicos

Teatro del Temple ha trabajado en numerosas ocasiones con textos clásicos tanto del Siglo de Oro como del Siglo XX. Así han surgido espectáculos como Macbeth & Lady Macbeth o Sonetos de amor y otros delirios, sobre obras de William Shakespeare; y también La vengadora de las mujeres de Lope de Vega.

Entre los clásicos contemporáneos españoles hemos puesto recientemente en pie Luces de Bohemia de Valle-Inclán y El Público de Lorca. En todos estos casos hemos sido respetuosos con la esencia y la letra del texto de partida, para acabar realizando una lectura contemporánea sobria, pero comprometida y eficaz.

Imprimir

Piel de Asno

cartel piel de asnoEsta es una historia de reyes y princesas, de druidas y hadas, de asnos mágicos que cagan monedas de oro y pese a ello son sacrificados. Es un cuento clásico de Perrault lleno de fantasía, situaciones poéticas, situaciones morbosas y sutil reforzamiento de los miedos infantiles y los tabúes. Es como muchos cuentos tradicionales sorprendente, imaginativo, contradictorio, cruel, lírico y anclado en un mundo tradicional. No es moderno ni felizmente insulso, pero ¿por qué será que la gran mayoría de los cuentos que les seguimos contando a nuestros hijos y la inmensa mayoría de los que ellos prefieren pertenecen a este mundo de cuentos anclados en el pasado?

Nuestra pretensión en la puesta en escena es dar respuesta al mundo de cuento que nos sugiere el texto. Un universo de reyes, hadas y asnos. Vamos a vestir el espectáculo según cánones tradicionales, los reyes de reyes y las hadas de hadas, pero sin endulzar ni empalagar la propuesta. Al contrario, dotándola de cierta asepsia, abundante ironía, y una elaborada relectura gestual. Algunos elementos escénicos y un continuo fluir de personajes serán llevados a cabo por 1 bailarina y 2 actores. Sus desarrollos escénicos, apoyados por música impresionista, serán directos, humorísticos, tiernos, patéticos y líricos. Su tono ha de ser cercano pero respetando la delirante imaginación del cuento. El elemento participativo del público jugará en momentos puntuales y la iluminación será un catalizador de atmósferas.

Imprimir

Einstein y el Dodo

Einstein y El DodoTeatro del Temple ha combinado en su producción textos clásicos de la dramaturgia universal con textos de autores españoles contemporáneos. En esta segunda línea se han puesto en escena textos del dramaturgo de la compañía, Alfonso Plou (Rey Sancho, Goya, Buñuel, Lorca y Dalí, Picasso adora la Maar o Yo no soy un Andy Warhol) junto a textos de Carlos Martín (L’Imperatore), Maxi Rodríguez (Oé, oé, oé), Antonio Orejudo (Ventajas de viajar en tren) o Luis Araújo (Trenes que van al mar).

Einstein y el dodo de Ricardo Joven supone otra apuesta de esas características. Es la primera obra escrita por uno de nuestros actores más asiduo y relevante que, en los últimos años ha decidido abrir una vía de creación dramatúrgica desde su experiencia actoral. En este caso es un texto muy relacionado con el trabajo actoral que hizo a partir del Informe para una academia de Franz Kafka y que el tituló Yo, mono libre. Un monólogo muy intenso que Ricardo Joven supo encarnar con éxito en la producción de Teatro del Temple.

Estamos ante un monólogo que da cuerpo a una de las figuras esenciales para entender el siglo XX, Albert Einstein, tomado en un momento crucial de su existencia, cuando se enteró de que la bomba atómica, que el había ayudado a crear, había sido usada con fines militares en los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki. Desesperado Einstein decidirá un último gesto de reivindicación alocada: vestirse de pájaro dodo para subir al Empire State Building y lanzarse desde allí al vacío.

Estos son los mimbres ficcionales que Ricardo Joven a fabricado para recrear actoralmente un personaje profundamente humano, delirante y al mismo tiempo lúcido que reflexiona con intensidad y emoción sobre la condición autodestructiva del ser humano.

Imprimir

El Buscón

Cartel:El Buscón

El Buscón es uno de esos textos que reúnen todas las condiciones previas para crear un espectáculo para todos los públicos: de Corte y Aldea, viejos y jóvenes, letrados más o menos. No es que pensemos que lo clásicos son divertidos. Es que, en muchas ocasiones, si no son divertidos, es que no son clásicos. El aburrimiento es la única enfermedad grave que aqueja al arte en general y al teatro en particular. De la mano de Quevedo, queremos seducir al espectador con una risa que provenga de una vivencia escénica singular y cercana.

En la realidad escénica, nos mueve la convicción de que es mucho más sencillo para el espectador contemporáneo la literatura clásica que leerla. El teatro nos da esa posibilidad. El Buscón es una de esos textos que reúnen todas las condiciones previas para crear un espectáculo para todos los públicos: de Corte y Aldea, viejos y jóvenes, letrados más o menos. No es que pensemos que lo clásicos son divertidos. Es que, en muchas ocasiones, si no son divertidos, es que no son clásicos. El aburrimiento es la única enfermedad grave que aqueja al arte en general y al teatro en particular. De la mano de Quevedo, queremos seducir al espectador con una risa que provenga de una vivencia escénica singular y cercana.

Imprimir

Don Juan Tenorio

cartel_el_buscon_pTeatro del Temple alterna en sus propuestas escénicas montajes de mayor elenco y complejidad técnica con otros de menor formato pero realizados con el mismo rigor interpretativo y teatral.

En este caso, como en nuestras apuestas por "Luces de Bohemia" de Valle-Inclán o "El Público" de Lorca, nuestra intención es revisitar un clásico de la escena española para renovar su discurso escénico. Eso sí, sin ninguna pretensión de epatar sino acercándonos respetuosos a la esencia de ese texto. 
En "Don Juan Tenorio" encontramos un mito universal y todavía vivo expresado a través de un lenguaje efectista y efectivo que, sin embargo, está por distanciar de la carga de moral y trampa teatral en la que se ha ido situando con el paso de los años.
Ya el propio Zorrilla mantenía una relación ambivalente con su propio texto y sentía la necesidad de contrastarlo a través de una distancia irónica. 
Como en otras ocasiones la puesta en escena busca una cierta atemporalidad que, relea desde la contemporaneidad una obra del siglo XIX

Imprimir

Luces de Bohemia

cartel_lucesDeBohemia

Teatro del Temple pretende dar cuerpo escénico a este clásico contemporáneo, desvelando nuevas claves sin traicionar su esencia.

Teatro del Temple, como ya ha hecho con Shakespeare, con Lope o con Beckett, se propone ser fiel al texto y al espíritu que emana, pero recolocándolo escénicamente. Naturalmente no pretendemos con ello una operación de maquillaje o una actualización mecánica de los códigos escénicos sino una profundización en la esencia del texto; que nos lleva a considerar su modernidad independientemente del contexto en el que está escrito.

Sabemos de la magnificencia del material textual del que partimos y sabemos la problemática que conlleva la puesta en escena de los textos de Valle-Inclán. Y optamos por una propuesta desnuda, despojada, que busca la esencia del discurso humano que brota, palmo a palmo, en esta bajada a los infiernos. Nos reconocemos en su bajeza y no renegamos de su aliento épico.

La idea es reducir los recursos escenográficos al mínimo (unas paredes-percheros, unas mesas y unas sillas), limitar el número de actores a 8 y construir un marco brechtiano donde pueda tener lugar esta epopeya esperpéntica. Jugar con Valle pero sin caer apenas ni en el discurso costumbrista ni en la estética modernista. Después de todo, este retrato deforme de una época nos sigue tocando, además de por sus indudables hallazgos estéticos, por ser un reflejo brutal de nuestra propia raíz como seres humanos. El ayer es un hoy lanzado al mañana y el teatro, el lugar donde hacer transitable como descubrimiento del momento lo eternamente repetido y ya dicho.

Imprimir

Yo mono libre

Cartel:Yo mono libreVersión sumamente respetuosa con el texto original de Kafka. Plantea un acercamiento emocional a un proceso de aparente cambio de condición, que sin permitir al protagonista ser más libre ni más feliz, le proporciona al menos algunas herramientas, entre las que sin duda destaca el humor como bálsamo para aliviar las heridas y aplacar temporalmente un angustioso estado de alarma provocado en su instinto de supervivencia.

Escrita en 1917, "Informe para una Academia" de Kafka nos ofrece una incisiva mirada crítica de la condición humana a través de la visión sarcástica de "Peter el Rojo", simio que ha adquirido la capacidad del lenguaje auto imponiéndose una durísima desciplina a lo largo de cinco años en su indagación por encontrar una "salida" como él mismo se encarga de puntualizar para un situación que él jamás deseó.